Robo a transeúnte a la alza. Robo a casa habitación, también.

Publicado 26-07-2010

El robo a transeúnte sigue a la alza y en aceleración en la ciudad de México. Entre enero y abril de 2010, el número de averiguaciones previas por este delito sumaron un total de 12,649. Para el mismo periodo del año pasado, el número total fue de 10,586 averiguaciones previas. Esto representa un aumento del 19.5% en el periodo. Ahora bien, no todas las modalidades de robo a transeúnte aumentan en la misma proporción. Mientras que los robos en vía pública aumentaron un 21.1%, los robos en taxis lo hicieron en 16.7% y en microbuses aumentaron en un 8.1%. La vía pública es el lugar más (y cada vez más) vulnerable para el ciudadano.

Aunque las cifras en el número de averiguaciones previas no varían por mes, es decir, son relativamente estables a través del año, hay una excepción: octubre es el mes con el mayor número promedio de averiguaciones previas por el delito de robo a transeúnte con un promedio de 2,240.

Otro delito que afecta seriamente nuestra calidad de vida es el robo a casa habitación, no solamente por el daño económico en el patrimonio familiar, sino por el impacto psicológico que tiene en nuestros niveles de seguridad. Vistas las cifras, la incidencia de este delito también viene aumentando. Lo que observamos durante el primer cuatrimestre de este año es que el número de averiguaciones previas sumaron un total de 2,541. Para el mismo periodo del año pasado, el número total fue de 2,352, es decir, un aumento del 8.0% entre cuatrimestres.

La serie de tiempo para este delito también es preocupante, porque comparado con el delito de robo a negocios, el cual es otro delito que sucede en “espacios cerrados”, su incidencia aumentó un 2.8% (pasó de 4,337 a 4,458 averiguaciones previas en el periodo) y podemos ver que la relación en el aumento proporcional entre los dos delitos es de casi 3:1. Esta relación 3:1 y en aumento, sugiere que las casas habitación siguen siendo un espacio vulnerable, pese al creciente uso de sistemas de seguridad y el aislamiento social (ej. calles cerradas, bardas altas, alambrado, etc.) cada vez más visibles en la ciudad.

Vista la tendencia, el pronóstico para ambos delitos para el resto del año no es favorable. Hay dos razones principales: la primera macroeconómica y la segunda inercial. La razón macroeconómica es que ambos delitos están fuerte y linealmente correlacionados con la inflación. La correlación no es simultánea, sino que está sujeta a una temporalidad o un efecto retrasado. Los aumentos en estos delitos se asocian con incrementos en los precios de los bienes y servicios en la ciudad; tanto en los tres, seis, nueve y doce meses previos. Dicho de otra manera, si la inflación en la ciudad aumenta este mes, veremos un incremento también en el número de robos a transeúnte y casa habitación (en términos de averiguaciones previas) al menos en los tres meses siguientes, y posiblemente en adelante para el resto del año. Ahora bien, se nos asegura que la inflación está bajo control y estas son muy buenas noticias. Pero aquí es donde entra la segunda razón: la inercia de la actividad delictiva. Los incrementos en la actividad delictiva agregada son normalmente rápidos y los decrementos lentos. Por lo que si la inflación se mantiene controlada, aún así tendremos que esperar hasta el año entrante para ver alguna mejora en la tendencia.